Decidí que sea el borrón y cuenta nueva; quedó claro que los dos últimos años fueron muy difíciles y duros para mí y tuve que enfrentar toda esa vorágine de enseñanzas, pruebas y cosas que se me presentaron. Hubo quién me tendió la mano y hubo quién me apuñaló.
Hubo algo que hizo que me sintiera útil con un desastre natural, eso me hizo mejor persona.
Y quiero contagiarles ese crecimiento, revisé las entradas anteriores y sentí que era hora de superarlo, sea lo que sea que debía superar. Esa fue otra lucha hacia mi interior y ahora, después de mucho tiempo libre quizás... Ya no me presiono por eso.
De los pocos propósitos que tengo para este año, son:
- Terminar con ese pendiente académico que he empezado y dejado varias veces y ya me está escupiendo a la cara... Sí, terminar mi proceso de titulación y me da pena reconocerlo.
- Hacer de mi pasión mi profesión. Ser freelance, vaya.
- Por último, ser feliz a mi modo, raro, único y totalmente mío.
Quiero retomar este proyecto, deseo que ayude a alguien que se sienta identificado con estas letras y le sane un poco ese corazón o espíritu decaído, con mis tonteras, mis locuras o enseñanzas; quizás yo también me cure heridas y aprenda en el camino.
Hacer de esa palabra: empoderamiento, algo real y práctico, que no tenga que ver con cosas ajenas a lo que mi corazón dicte, caer en la idea errónea de otras personas que quieran hacer propaganda y blablabla.
Que no tenga que ver con dinero, lujos innecesarios y pactos que atenten a nuestra integridad; sino que nos muestren las maravillas de la vida, simples, hermosas y al alcance de nuestras manos. Como admirar el cielo al atardecer y descubrir todas esas tonalidades únicas; o sentir el aire veraniego en nuestra cara o la energía que emana una tormenta y nos eriza la piel.
Toda esa magia a nuestro alrededor; originar una espiral de energía que nos eleve.
Sueno como una hippie pero es posible y quiero compartirles lo mucho que he aprendido y he descubierto y si llego a una sola persona, valdrá la pena.
